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En Clínicas Nou Dent nos hemos propuesto enseñarte a cuidar bien de tu salud bucodental. Es por eso que sacamos una noticia de interés para ti cada mes.

  • Clínicas Nou Dent

Si notas un sabor raro en tu boca, es que algo no está yendo bien

¿Sabías que hay ciertas enfermedades bucodentales que pueden alterar tu percepción del gusto? La caries, el sangrado de las encías o una deficiente higiene diaria suelen ser las causas más comunes, aunque no las únicas.


En este post vamos a hablar de la disgeusia por enfermedad bucodental, una condición que altera la capacidad de percibir los sabores y que, en ciertos casos, produce la pérdida total del sentido del gusto en los pacientes que la padecen.



Cuando un allegado nos dice que ha perdido el sabor, es común preguntar si ha tenido recientemente gripe o covid. Lo que no es tan habitual es pensar que esta alteración se ha producido por enfermedades bucodentales, un proceso que se da, por ejemplo, en 1 de cada 5 pacientes con enfermedad periodontal.


La boca es el perfecto indicador de nuestro estado de salud general

Los dientes y las encías nos permiten vaticinar problemas relacionados con la circulación, la falta de minerales y vitaminas, la percepción de determinadas infecciones y muchas otras cosas más, todas ellas relacionadas con la salud general. Por consiguiente, notar que el sentido del gusto está alterado por mucho tiempo, también suele ser sinónimo de que algo no está yendo como debería en nuestro organismo. Vamos a ver por qué.


Existen distintas tipologías de disgeusia, entre las que se encuentran la hipogeusia y la ageusia. Esta última corresponde a la falta total del sentido del gusto, probablemente producida por otras cuestiones relacionadas con la toma de medicamentos, enfermedades infecciosas o del sistema sensorial químico. Si este es tú caso particular, te recomendamos acudir al especialista en otorrinolaringología. Él o ella serán quienes podrán ayudarte en este aspecto.


Si por contra hablamos de la hipogeusia, que suele ser mucho más común, esta se produce por una alteración parcial del sentido del gusto, generalmente enmascarado por un sabor concreto, el cual se produce en nuestra boca y da pie a una percepción que suele ser amarga, rancia, salada o metálica.


Cada uno de estos sabores refleja un tipo de problema bucodental, el cual debe ser tratado para evitar que siga desarrollándose o, en casos más extremos, pueda llegar a producir problemas serios en la salud general. Así pues, vamos a analizar cuáles son los más comunes entre la población:

El sabor amargo

Generalmente vinculado a personas de edad avanzada. Es un síntoma claro de sequedad bucodental. El factor clave aquí es la hidratación constante. También suele ser indicativo de dificultad para absorber ciertos minerales como el hierro, el ácido fosfórico o la vitamina B12. Este hecho puede llevar a producir atrofia en la mucosa lingual y las papilas gustativas.


Durante el proceso de control, puede ser de gran ayuda utilizar caramelos sin azúcar mentolados, los cuales nos ayudarán a favorecer la salivación. Consulta con tu dentista si notas sequedad en tu boca de forma constante.


El sabor metálico

En muchas ocasiones producido por el sangrado de las encías. Está profundamente relacionado con la gingivitis y las enfermedades de origen periodontal. Si notas que tus encías sangran con cada cepillado, y tienes un gusto metálico persistente, acude a tu dentista lo antes posible.


Recuerda que las encías están conectadas al torrente sanguíneo, por lo que infecciones serias podrían llegar a la sangre y producir complicaciones.


El sabor rancio

Vinculado a la caries dental. Las bacterias que producen la caries se alimentan de los restos de comida. Estas, a su vez, generan ácido, el cual descompone la dentina y se filtra hacia la pulpa dental. Puede producir infecciones serias e incluso la pérdida de la pieza dental afectada, si no se pone remedio.


Dado el caso, en una autoexploración, es posible que no observemos manchas oscuras en nuestros dientes. No obstante, debemos recordar que en ciertas ocasiones puede producirse lo que se conoce como caries interdental, la cual es mucho más complicada de apreciar a simple vista y, también, más agresiva.


El sabor salado

Falta de higiene dental. Aunque lavemos nuestro dientes después de cada comida, siempre debemos emplear el hilo dental para remover los restos de comida. Debemos saber que estos restos quedan a una temperatura de 36 grados en nuestra boca, favoreciendo su putrefacción y, por consiguiente, la aparición de miles de bacterias.

El sabor salado suele ir acompañado, además, de mal aliento. Recuerda que debes realizarte una limpieza dental clínica anual; emplea al menos 4 minutos con cada cepillado; completa tu limpieza con un enjuague bucal acordado con tu dentista y, en la medida de lo posible, realiza revisiones periódicas para comprobar que todo está yendo correctamente en tu boca.



Con todos estos datos, esperamos haberte ayudado si notas que estás sufriendo este problema. Recuerda siempre que un sabor extraño en nuestra boca puede indicarnos ciertas patologías, si no ahora en el futuro. Consulta con tu dentista si notas que hay una alteración persistente del tipo que sea en tu boca y recuerda: cuida mucho de tu sonrisa en casa, solo tenemos una y es para siempre.

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